El proyecto transformó el Edificio TESLA en un lienzo que celebró la relación entre la naturaleza y la tecnología. Cada planta del edificio representó uno de los elementos naturales (Agua, Tierra, Aire, Fuego y Eter) a través de esculturas en mármol, granito y aluminio, junto con murales con apliques de madera pintados en pintura látex de interior y móviles en acrílico.